Para una mascota, una mudanza es una sucesión de sonidos, temperaturas y olores desconocidos. Los documentos oficiales son esenciales, pero también conviene planificar todo el viaje, el alojamiento y los primeros días de calma.

Empieza por el país de salida

Las normas de la UE para perros, gatos y hurones suelen girar en torno al microchip, una vacunación antirrábica válida y el pasaporte europeo para animales de compañía. Si se parte de fuera de la UE, pueden ser necesarios un certificado sanitario y pruebas adicionales. Pide a un veterinario autorizado que confirme los plazos vigentes.

Revisa cada eslabón

Pregunta al transportista por el transportín, los límites de temperatura, las escalas y la gestión de documentos. Ten a mano la medicación y comida habitual. Comprueba que la vivienda de alquiler y la comunidad acepten al animal.

Prepara la llegada

Busca un veterinario e infórmate sobre las normas locales de registro y correa. Corablanca puede ayudar a coordinar la mudanza de las personas y el inicio en la vivienda; la salud del animal sigue siendo responsabilidad del veterinario autorizado.

FUENTE: https://europa.eu/youreurope/citizens/travel/carry/pets-and-other-animals/index_nl.htm